
Stylist: @tinoportillo
Luis Curiel se ha consolidado como uno de los actores jóvenes más versátiles de México. Nacido el 28 de junio de 1990 en la Ciudad de México, inició su carrera desde niño y hoy es reconocido por construir personajes intensos, complejos y emocionalmente profundos. Su trayectoria incluye proyectos como La rosa de Guadalupe, La Candidata, El Chapo, Control Z, Como agua para chocolate, Contraataque y más recientemente Cometierra, donde interpreta a “Ale Skin”, uno de los personajes más oscuros y desafiantes de su carrera.
Con más de dos décadas en la industria, Curiel demuestra que su crecimiento está impulsado por la disciplina, el riesgo y una búsqueda constante por expandir su capacidad actoral. Esta es su visión en una entrevista exclusiva.



Entrevista con Luis Curiel
Luis, tu carrera ha ido creciendo de forma constante, desde tus inicios en televisión hasta protagonizar producciones tan diversas. ¿Cómo describirías este proceso de evolución como actor?
Ha sido un proceso de muchos retos, de salir de zonas de confort, de habilitar mis herramientas y expandir mi capacidad para poder enfrentarme a distintos géneros y formatos, y ha sido un proceso de fe, de tener la certeza de que aquellos personajes y proyectos que son para mí me van a encontrar.
En Cometierra interpretas a Ale Skin, un personaje marcado por el legado de su padre. ¿Qué fue lo que más te atrajo de este papel?
La posibilidad de ser un personaje de una novela literaria fue lo primero que me sedujo. Después, conocer sus heridas y los vacíos que lo motivan para entender por qué actúa de manera tan violenta.
Ale Skin carga con la herencia de un pasado criminal. ¿Cómo trabajaste emocionalmente ese peso y esa dualidad entre poder y vulnerabilidad?
El legado de su padre y mostrar su supremacía son sus motores. Pero para entender esos motores hay que observar sus heridas. De alguna manera, Ale Skin no quería sufrir el desprecio de su padre. Lo que lo motivaba era contar con su aprobación, aunque para eso hiciera cosas que no le dieran satisfacción.
La serie aborda temas muy profundos como la violencia, la herencia familiar y el destino. ¿Qué mensaje te gustaría que el público se lleve de esta historia?
Siento que el personaje de Aylin (La Cometierra) es la voz de muchas personas que siguen buscando a sus familiares con la esperanza de encontrarlos. Me gustaría que la gente mantenga la fe y que, como sociedad, sigamos trabajando para erradicar este problema.
Cometierra tiene un componente sobrenatural muy interesante. ¿Cómo fue para ti convivir con ese realismo mágico dentro de una trama tan oscura y socialmente actual?
Hablar de las desapariciones es tocar un tema muy sensible, y aunque no es el fin de la serie denunciarlo directamente, lo expone como una realidad cruda de la que somos parte. Diría que la serie es un realismo mágico contemporáneo, y me gusta ser parte de esa narrativa.
Has participado en producciones muy distintas como Control Z, Como agua para chocolate y Contraataque. ¿Qué buscas hoy en un personaje para decidir si aceptas un nuevo proyecto?
Que represente un reto, que tenga un arco dramático definido. Si dudo de si tengo la capacidad para hacerlo, más interesante me resulta, porque es ahí donde puedo expandirme y crecer.
Contraataque fue un éxito rotundo en Netflix, convirtiéndose en una de las películas más vistas en México. ¿Qué significó para ti formar parte de ese fenómeno?
Me da mucho orgullo. “Contraataque” fue un parteaguas para volver a creer en el cine de acción y en los héroes. Siempre he creído que lo que se hace con pasión termina en buen puerto. En esta película hubo mucha pasión de todos, y el resultado lo demuestra.
En Autos, Mota y Rocanrol interpretas a “Rodolfo”, dentro de una historia inspirada en el mítico festival de Avándaro. ¿Qué te dejó esa experiencia más rebelde y nostálgica del rock mexicano?
Me gusta hacer proyectos de época, y en específico esta etapa de nuestro México. Por un lado fue muy violenta y, por otro, la voz de los jóvenes quería tomar fuerza. Conocer la verdadera historia de este hito dentro de la escena musical mexicana fue fascinante.
Viendo tu recorrido, ¿sientes que estás en el mejor momento de tu carrera o todavía viene lo más importante?
Sin duda creo que estoy viviendo un gran momento; sin embargo, siento que es tan solo el principio de muchas cosas que estoy teniendo la posibilidad de realizar. Tengo muchos sueños y planes para mí y mi carrera profesional.
Y para cerrar, si pudieras definir esta etapa de tu vida y carrera en una palabra, ¿cuál sería y por qué?
Cosecha.
Llevo 25 años de carrera. Comencé a los 8 y he pasado por muchas etapas y por todo tipo de proyectos. Sin duda siento que lo que estoy viviendo es el resultado de lo que he sembrado a lo largo de estos años.





