
Con una formación que atraviesa algunas de las instituciones más reconocidas de las artes escénicas, Eduardo Zucchi ha construido una carrera desde la exploración, la disciplina y una profunda curiosidad por el ser humano. Su paso por LAMDA, Fordham y el Conservatorio Lee Strasberg le permitió conocer distintas pedagogías actorales y convertirlas en una propia “caja de herramientas” para construir personajes.
Hoy, esa experiencia llega a la televisión con “El Renacer de Luna”, proyecto que marca su debut en las telenovelas y donde interpreta a Saúl Duarte, un joven apasionado por la música, sus amigos y la búsqueda del amor verdadero.
Para Zucchi, interpretar a Saúl ha significado mucho más que asumir un nuevo personaje. El actor reconoce que el proceso también le permitió cuestionarse y aprender a confiar más en sí mismo.
“Como Saúl, tengo que confiar más en mí mismo y no darle tanta importancia a la duda o a lo que la gente espera de mí, sino seguir mis sueños a pesar de todo.”
Uno de los aspectos que más lo conectó con el personaje fue su necesidad de compartir su arte. Para Eduardo, Saúl representa a quienes encuentran en la creatividad una manera de conectar con los demás y hacerlos sentir vistos y escuchados.
La experiencia televisiva también le ha planteado nuevos retos. Acostumbrado al teatro, Zucchi se encontró con el ritmo vertiginoso de un melodrama, donde puede llegar a grabar entre 25 y 35 escenas al día. Sin embargo, su entrenamiento escénico le ha permitido desarrollar una capacidad para transitar rápidamente entre emociones y mantener la intensidad de cada escena.
A esto se suma una faceta fundamental de Saúl: la música. El proyecto le permitió explorar su voz como cantante y trabajar junto a Lalo Murguía y Mauricio Arriaga para encontrar el tono adecuado para los temas originales de la historia.
“Lo veo como si tuviera una necesidad tan grande de expresar lo que siente que no conoce otra cosa más que la música como vehículo expresivo para demostrarlo”, explica.
Pero la televisión es solo una parte de la búsqueda artística de Zucchi. Su trayectoria también incluye proyectos teatrales como Romeo y Julieta, La Dama Boba, Lupe y Desastre en Familia. Además, ha desarrollado su faceta como escritor y director.
En Londres presentó “Chilango: A Native from Mexico City”, obra que nació como su tesis de maestría y que utiliza la estructura de Romeo y Julieta para explorar temas como el machismo, los roles de género, la violencia y la identidad de un joven chilango en la Ciudad de México.
Su experiencia viviendo y trabajando entre México, Nueva York y Londres también ha transformado su percepción de lo mexicano. Desde fuera, asegura, pudo reconocer con mayor claridad características que forman parte de su identidad: la calidez, el hambre de salir adelante y la resiliencia.
Al mismo tiempo, su trabajo internacional le ha permitido cuestionar los estereotipos que todavía existen alrededor de México y buscar, desde el arte, mostrar una cultura mucho más amplia y diversa.
Ahora, mientras comienza esta nueva etapa frente a las cámaras, Eduardo Zucchi tiene claro el tipo de historias que quiere seguir contando: narrativas que cuestionen estereotipos, que hablen de vulnerabilidad y empatía y que impulsen a las personas a convertirse en una mejor versión de sí mismas.
Y resume su filosofía artística en una frase:
“Me gustaría ser un vehículo para historias que no suelen contarse y cultivar siempre la curiosidad de cuestionar qué es lo que nos hace humanos.”



